En la península de Abserón, el fuego es símbolo sagrado desde la antigüedad. El templo de Ateshgah, en el pueblo de Surakhani, fue lugar de peregrinación para zoroastrianos, hindúes y sikhs. Construido en piedra en torno a un altar de llamas naturales, combina elementos persas e indios que narran siglos de espiritualidad y mestizaje cultural. Un lugar donde la tierra y el fuego parecen dialogar con el cielo.
TEMPLO DEL FUEGO (ATESHGAH)
Santuario del siglo XVII con inscripciones en persa y sánscrito que relatan historias de peregrinos.
PAISAJE NATURAL DE ABSERÓN
Una mezcla de colinas áridas, vistas al mar Caspio y pequeños pueblos que conservan la vida tradicional de la región.